¿Qué hace el azúcar en nuestro cuerpo?

Enero 6, 2011

¿Qué hace el azúcar  en nuestro cuerpo?

He platicado con ustedes, amigos lectores, sobre el tremendo daño que causa en nuestro cuerpo la Diabetes, o sea el exceso de azúcar en nuestra sangre, pero en esta oportunidad quiero contarles lo que hace el azúcar, o sea el endulzante de caña que usted y yo le ponemos al café o que consumimos en pasteles, pan, pastas y una infinidad de alimentos de toda índole. ¿Le pondría usted a su taza de café de esta mañana siete cucharadas de azucar? ¡Naturalmente que no, o al menos no fácilmente! Pero cuando usted consume una botella de refresco de cola de apenas 600 ml. Usted está tomando esas siete cucharadas de azúcar, y además, del azúcar mas refinada, extremadamente blanca, además de una serie de sustancias que dañaran su organismo de manera irreversible y mas aun si ya tiene usted algunas décadas recorridas.
Cuando usted toma un refresco de cola, que es casi a diario en la mayoría de los mexicanos, se ponen en marcha una serie de receptores químicos que evitan que usted vomite, lo que seria lo normal al recibir una carga tan tremenda de azúcar de un solo golpe, y esto se debe al acido Fosfórico, un ingrediente mas del popular refresco que usted tiene en mente… y de casi todos los refrescos de cola. Este elemento es dañino y de inmediato su cuerpo buscará la manera de eliminarlo, y lo hará por medio de la orina, forzando su riñón innecesariamente, pero además, para poder sacar el acido fosfórico lo mas rápido posible, el cuerpo humano, el de usted, tendrá que eliminar también una enorme cantidad de calcio… y ese calcio, amigo lector, su cuerpo lo extraerá de… ¡sus propios huesos!, y se descalcificará a una velocidad tremenda… y si usted es mujer, bien pronto tendrá unos huesos tan frágiles y porosos como si fueran encaje español… y en este proceso, además, el exceso de carbohidratos se le irá directo a las caderas, a los muslos, al vientre, a las mejillas, etc. y de una mujer o un hombre esbeltos y bien parecidos, muy pronto solo tendremos a un hombre o una mujer obesos a los que incluso les de pena mostrar sus deformes cuerpos a su pareja.
Por ejemplo, y para explicar esto de comer en exceso carbohidratos, imaginemos que usted quiere hoy comer bistec de res… pero prepara cuatro cuando en realidad solo necesita dos… ¿En donde pone los dos sobrantes?; Ahora bien, mañana quiere comer pollo… y de nuevo se prepara cuatro presas sabiendo que solo necesita dos… ¿Dónde deja las otras dos?… ¡Exacto, amigo lector! todo lo que le va sobrando, sea porque no le gusta comer dos días seguidos lo mismo, o por lo que usted quiera, lo guarda en el refrigerador… ¿Cierto o no? bueno, ahora imagine que usted es el refrigerador y ahí guarda usted lo que no debía haberse comido ¡porque no lo necesitaba! el “refrigerador” de su cuerpo, amigo o amiga lectores, está en la cintura… y difícilmente lo va a usted a sacar de ahí, y si antes usaba talla 9, bien pronto será usted 11 y dentro de un tiempo usará talla 15… ¡Pero recordemos aquí, amiga lectora, que su esposo volteará a ver a la chica que use talla 9 u 11 cuando mas.
Se nos ha querido vender la idea de que tenemos el mismo mecanismo metabólico de los gringos, y que al igual que ellos, somos ya un pueblo de obesos, pero al verdad es que no es así. Genéticamente no estamos a la par de los americanos o de los negros de allá mismo, y eso es una bendición ya que podemos esforzarnos un poco, solamente un poco, peor hacerlo de verdad para bajar de peso. No es que no sea necesario llevar una dieta peor no una dieta de hambre que solo se lleve una semana y quien la haga traiga cara de hambre o de amargura, sino que se debe aprender a comer como debe ser. Además, personalmente no creo que se deba dar medicamentos para bajar de peso por dos razones: la primera porque la mayoría de ellos no sirven más que para poner loco casi a quien lo toma, ya que se vuelve insoportable, irascible, enojón como Gobernador sin chamba… y hasta frígida si es mujer o impotente si se trata de un varón.
Y segunda, porque generalmente sobreviene lo que se llama efecto rebote que es siempre peor que el estado inicial, y cuando ya se estaba haciendo la persona ilusiones respecto de cómos se iba a ver con unos kilos menos, resulta que deja la dieta y las pastillas y ahora si usaba talla 40, tiene que ir al departamento de casas de campaña para comprarse su ropa.
No estoy diciendo que sea sencillo esto de eliminar los carbohidratos, ya que requiere de unos estudios de laboratorio previos, y luego de una planeación estratégica, entendiendo por esto el ver realmente qué puede comer la persona, aun de las cosas que le agradan, pero siempre con un criterio científico y humano, y además, fomentando en la persona, hombre o mujer, esa autoestima que como pueblo se nos ha ido diluyendo. Entendamos esto, amigos lectores: No es nada mas porque si el que las modelos de TV o los actores luzcan unos cuerpazos, sino que a través de un proceso de frustración programada, tanto la mujer como el hombre se van volviendo mas y mas apáticos cada vez, hasta que las mujeres solo viven en su imaginación el ser amadas por un tipo con el físico de William Levy y los hombres por una mujer con las medidas que tal vez tenga nuestra ahora flamante Miss Universo… mientras los empresarios de comida rápida y de refrescos de cola se vuelven mas y mas ricos cada día.
Si usted, amigo lector, tiene interés en conocer de verdad la manera de bajar de peso en forma duradera y además, mejorar su dieta por medio de alimentos sanos y sabrosos, por favor llame para preguntas o citas médicas al tel. 2642088 Lada 922 de Jáltipan, Ver. (La llamada desde Mina es local) y con gusto responderemos.
Correo: dr_rafael_cervantes@yahoo.com

Un Comentario

  1. stefania
    Junio 9, 2013 18:27

    No Lo Hagan tan largo tarados no ven que yo tengo que leer mucho TonTOSSSSSSSSSSSSSS :p

Dejar un comentario

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>