Parte 1

La próstata y la impotencia sexual

Abril 26, 2011

Recuerdo mis clases de urología, con aquel Dr. Jaime Wollrich ahora ya fallecido. Durante sus clases usaba la palabra impotencia porque en ese entonces los gringos no habían inventado la nueva palabra de disfunción eréctil, y sólo quien ha pasado por algunos episodios de ese dilema terrible de “querer pero no poder”  sabe que si algo siente el hombre es, precisamente, impotencia. Mucho he escrito sobre este tema, ya que de alguna manera mi edad me hace entender lo que siente el paciente cuando enfrenta con más frecuencia cada vez la dificultad para tener una erección y, luego, mantenerla por lo menos el tiempo suficiente para lograr una grata relación sexual.
Pero como médico, pienso que el mayor problema que enfrentamos los mexicanos es la falta de información y aunque hoy los medios son un canal cada día más adecuado para que usted se informe, el grueso de la población es renuente a leer un artículo completo o de plano no es capaz de hacer preguntas a su médico. Por lo menos los últimos cinco años he tenido el honor de compartir el espacio de mi amigo el Dr. Sergio Arnulfo Ávila Toledo los sábados de 11 a 12 horas, por el 1450 de AM en el programa pregúntale a tu médico y me encanta que más que un programa de corte médico, es una charla entre amigos en donde el público tiene preferencia. Este diario, ya entrañable para mi esposa y para un servidor, también se convierte en un canal de comunicación en referencia a los múltiples problemas que la hiperplasia prostática y otras enfermedades causan en hombres de poco más de 40 años.
Veamos entonces cómo es que esa famosa glándula, localizada entre la vejiga y la uretra o “caño de la orina”, funciona en nuestro organismo. Cuando se es adolescente, la glándula es pequeña y envuelve el tubito por donde la orina sale al exterior. La fuerza del chorro de orina es mucha y desde luego, cuando se llega a los 16 o 18 años y hasta los 26 o 28, el sexo ocupa un lugar especial en las prioridades de todo muchacho. Pero la verdad es que apenas empieza el hombre a poder eyacular o sea que sus testículos producen los espermatozoides, el asunto empieza a complicarse, ya que la próstata empieza a crecer y seguirá haciéndolo mientras el hombre viva.
Nuestros testículos producen el semen pero en realidad el volumen de este es muy reducido, apenas medio centímetro cubico o si acaso, un centímetro… y además, al ser producido, el semen tiene una característica llamada acidez que, si se junta con la habitual acidez de la vagina femenina, volvería casi imposible una fecundación. La próstata produce un liquido alcalino, o sea lo contrario de acido, y además, hace que el volumen total de la eyaculación sea más respetable, quizá del orden de los 4 c.c. O un poco mas… y además, siendo ya un poco alcalino el semen, es más factible que haya una fecundación.
Hasta aquí todo está perfecto pero el asunto es que supongamos que el hombre ya tiene unos 40 años, se ha casado a los 25 y en esos 15 años que han pasado ya tiene dos o tres hijos, vive más o menos bien y ha formado una familia. Desde luego la actividad sexual sigue bien y nada le duele al tipo en cuestión… pero la glándula ahora ya ha crecido y al mismo tiempo que crecer hacia afuera… lo hace hacia adentro o sea que poco a poco va apretando el tubito por donde pasa la orina. El hombre ve que la orina sale con un poco más de presión, como una manguera que se apretara un poco con la mano para tener más presión al lavar el coche… pero además pasan otras cosas.
El hombre nota que se tiene que levantar más veces al baño en la noche a orinar, y además, siente como que no orinó bien y que una gota quedó por salir. Como sigue funcionando bien sexualmente no le inquieta nada y hasta puede que haga burla de sus amigos ya que algunos se quejan de que, de repente, se les “cansa el caballo” y como que quieren pero no pueden. La razón de esto no es que estén preocupados por la guerra en medio oriente o saber si el PRI o el PAN darán una batalla caballerosa en el 2012 y menos aun si Obama se queda o se va el año que entra… sino que sencillamente el cuerpo del hombre tiene un mecanismo de defensa en el que el sexo ocupa un segundo o tercer lugar, y como el crecimiento de la próstata puede ser indicio de algún otro mal, el querer pero no poder se convierte en algo así como los focos rojos del tablero de nuestro coche.
Puede ser que la próstata no esté tan crecida como para que el hombre se “tape” y de plano no pueda orinar, que es algo terrible que yo no se lo deseo a nadie… ni siquiera a Calderón ni al Secretario de Hacienda… sino que esté avisando que se ha formado un tumor en el interior de la glándula, y puede ser cáncer, que además es uno de los más silenciosos ya que cuando avisa de su presencia es porque al hombre le quedan apenas unos meses de mala vida. El crecimiento “benigno”, si bien no es debido a un cáncer, es de tal tamaño que impide de plano el paso de la orina, y el paciente ha de ser sondeado o intervenido quirúrgicamente.
Antes, cuando el columnista era joven, se empleaba la cirugía abierta o sea que se entraba por arriba del pubis y el cirujano iba cortando poco a poco trocitos de próstata, liberando la uretra o caño de la orina. Esto era tardado y causaba hemorragias severas pero las mas de las veces el paciente se componía de la orina… pero ya no podía tener erección o esta era de muy mala calidad. Un urólogo pensó que había otras formas de curar esto y se le ocurrió lo que se llama resección transuretral de la próstata… y mañana, si Dios lo permite, le contaré en qué consiste esta cirugía. Para dudas o preguntas llame al tel. 2642088 Lada 922 de Jáltipan, Ver. (La llamada desde Mina es local y no se marca Lada)

Correo: dr_rafael_cervantes@yahoo.com

Un Comentario

  1. WEMCESLAO MADRID
    Abril 26, 2011 19:47

    lo que pasa copn la mayoria de los hombres es que como son muy hombres no quieren que le vean el ñiqui, pero lo que algunos ignoran es que si no hacemos caso a estos consejos podemos lamentarlo mas tarde, total como dicen en la tele que tanto es tantitito, o como dice un amigo mio , sol es un pedito un suspiro y un ayayay, y si no queires sentir tan feo le dices al doctor que primero te de un besito

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